La mitad de los síntomas los describe alguien más.
La apnea tiene dos caras: lo que ocurre de noche, que casi siempre reporta la pareja, y lo que se siente de día, que el paciente sí percibe pero rara vez relaciona con el sueño.
De noche
Si duerme acompañado, pregunte. Si duerme solo, muchos teléfonos permiten grabar audio durante la noche, y eso a veces resuelve la duda.
Ronquido
El síntoma más conocido, y el menos específicoFuerte, habitual, con frecuencia audible desde otra habitación. Lo característico en la apnea no es el ruido continuo, sino el ronquido que se interrumpe y luego regresa de golpe.
Pausas presenciadas
El dato de mayor pesoQue alguien haya visto que usted deja de respirar es uno de los indicios más fuertes. Suele describirse como un silencio incómodo de varios segundos que termina en un ronquido brusco o un jadeo.
Despertares con ahogo
Cuando el microdespertar sí se recuerdaSensación de asfixia o de falta de aire al despertar de golpe. No siempre ocurre, pero cuando ocurre es difícil de olvidar.
Sueño inquieto
Movimiento sin descansoCambios constantes de posición, sábanas revueltas, sudoración nocturna. El cuerpo se mueve porque el cerebro lo está despertando una y otra vez.
Levantarse al baño
NicturiaDos o más veces por noche sin causa urológica que lo explique. La caída de oxígeno y el esfuerzo respiratorio estimulan la producción de orina. Es un síntoma frecuente y casi nunca se atribuye al sueño.
Reflujo nocturno
Acidez al acostarseEl esfuerzo por respirar contra una vía cerrada genera una presión negativa dentro del tórax que succiona contenido del estómago hacia el esófago.
De día
Estos síntomas se instalan poco a poco, a lo largo de años. Es común que la persona los haya normalizado y solo reconozca la diferencia después de empezar el tratamiento.
- Somnolencia excesiva. Quedarse dormido viendo televisión, leyendo, en reuniones o —lo más serio— manejando.
- Despertar cansado. La sensación de no haber dormido nada, aunque hayan pasado ocho horas.
- Dolor de cabeza matutino. Suele estar presente al abrir los ojos y ceder en una o dos horas.
- Boca y garganta secas. Consecuencia de respirar por la boca toda la noche.
- Fallas de memoria y de concentración. Dificultad para sostener la atención, perder el hilo, olvidos cotidianos.
- Irritabilidad y ánimo bajo. Menos tolerancia a la frustración, tristeza sin causa clara, ansiedad.
- Disminución del deseo sexual y disfunción eréctil.
En mujeres se ve distinto
La apnea se diagnostica menos en mujeres, y no solo porque sea menos frecuente. También porque se presenta de otra forma y no encaja con la imagen mental que se tiene de la enfermedad.
En lugar de ronquido estruendoso y somnolencia franca, es más común el insomnio —despertar de madrugada sin poder volver a dormir—, la fatiga, el dolor de cabeza matutino, el ánimo bajo y la ansiedad. Con frecuencia esos síntomas se atribuyen a depresión, a estrés o a la menopausia, y la apnea de fondo no se busca.
El riesgo aumenta de forma clara después de la menopausia, cuando la protección hormonal desaparece y la frecuencia se acerca a la de los hombres.
En niños es otra cosa
Un niño con apnea rara vez tiene sueño durante el día. Suele mostrar lo contrario: hiperactividad, irritabilidad y problemas de conducta o de rendimiento escolar. También respiración por la boca, sudoración nocturna abundante, posturas raras al dormir con el cuello extendido, y a veces reaparición de la enuresis después de que ya había control de esfínteres.
La causa más frecuente es el crecimiento de amígdalas y adenoides. Si un niño ronca todas las noches, amerita valoración: en la infancia esto se corrige y las consecuencias sobre el desarrollo se evitan.
Cuándo buscar atención sin demora
- Si se ha quedado dormido conduciendo, aunque hayan sido unos segundos, o si ha tenido que orillarse por sueño.
- Si conduce transporte público, de carga, u opera maquinaria, y siente somnolencia durante su jornada.
- Si despierta con dolor en el pecho o con falta de aire que no cede al incorporarse.
- Si tiene apnea conocida y aparecen palpitaciones o latidos irregulares.
- Si su presión arterial está descontrolada pese a tomar tres o más medicamentos.